1Y COMO Roboam hubo confirmado el reino,
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3Con mil y doscientos carros, y con sesenta mil hombres de á caballo: mas el pueblo que venía con él de Egipto, no tenía número; á saber,
4Y tomó las
5Entonces vino
6Y los príncipes de Israel y el rey se humillaron, y dijeron: Justo es Jehová.
7Y como vió Jehová que se habían humillado, fué palabra de Jehová á Semeías, diciendo: Hanse humillado; no los destruiré; antes los salvaré en breve, y no se derramará mi ira contra Jerusalem por mano de Sisac.
8Empero serán sus siervos; para que sepan
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10Y en lugar de ellos hizo el rey Roboam paveses de metal, y entrególos en manos de los jefes de la guardia, los cuales custodiaban la entrada de la casa del rey.
11Y cuando el rey iba á la casa de Jehová, venían los de la guardia, y traíanlos, y después los volvían á la cámara de la guardia.
12Y como él se humilló, la ira de Jehová se apartó de él, para no destruirlo del todo: y también en Judá las cosas fueron bien.
13Fortificado pues Roboam, reinó en Jerusalem: y era Roboam de cuarenta y un años cuando comenzó á reinar, y diecisiete años reinó en Jerusalem,
14E hizo lo malo, porque no apercibió su corazón para buscar á Jehová.
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1 Reinado de Abías en Judá,
2 y su victoria sobre Jeroboam.
16Y durmió Roboam con sus padres, y fué sepultado en la ciudad de David: