1Y ESTOS son los cabezas de sus familias, y genealogía de aquellos que subieron conmigo de Babilonia, reinando el rey Artajerjes:
2De los hijos de Phinees, Gersón; de los hijos de
3De los hijos de
4De los hijos de
5De los hijos de Sechânías, el hijo de Jahaziel, y con él trescientos varones;
6De los hijos de Adín, Ebed, hijo de Jonathán, y con él cincuenta varones;
7De los hijos de
8Y de los hijos de
9De los hijos de
10Y de los hijos de Solomith, el hijo de Josiphías, y con él ciento y sesenta varones;
11Y de los hijos de
1 Viaje próspero de Esdras
2 y llegada á Jerusalem.
12Y de los hijos de Azgad, Johanán, hijo de Catán, y con él ciento y diez varones;
13Y de los hijos de Adonicam, los postreros, cuyos nombres son estos, Eliphelet, Jeiel, y Semaías, y con ellos sesenta varones;
14Y de los hijos de
15Y juntélos junto al río que viene á Ahava, y reposamos allí tres días: y habiendo buscado entre el pueblo y entre los sacerdotes, no hallé allí de los
16Entonces despaché á Eliezer, y á Ariel, y á Semaías, y á Elnathán, y á Jarib, y á Elnathán, y á Nathán, y á Zacarías, y á Mesullam, principales; asimismo á Joiarib y á Elnathán, hombres doctos;
17Y enviélos á Iddo, jefe en el lugar de Casipia, y puse en boca de ellos las palabras que habían de hablar á Iddo, y á sus hermanos los Nethineos en el lugar de Casipia, para que nos trajesen ministros para la casa de nuestro Dios.
18Y trajéronnos,
19Y á Hasabías, y con él á Isaía de los hijos de Merari, á sus hermanos y á sus hijos, veinte;
20Y de los Nethineos, á quienes David con los príncipes puso para el ministerio de los Levitas, doscientos y veinte Nethineos: todos los cuales
21Y
22Porque tuve vergüenza de pedir al rey tropa y gente de á caballo que nos defendiesen del enemigo en el camino: porque habíamos hablado al rey, diciendo:
23Ayunamos pues, y pedimos á nuestro Dios sobre esto, y él nos
24Aparté luego doce de los principales de los sacerdotes, á
25Y peséles
26Pesé pues en manos de ellos seiscientos y cincuenta talentos de plata, y vasos de plata por cien talentos, y cien talentos de oro;
27Además veinte
28Y díjeles: Vosotros sois consagrados á Jehová, y
29Velad, y guardadlos, hasta que los peséis delante de los príncipes de los sacerdotes y Levitas, y de los jefes de los padres de Israel en Jerusalem, en las
30Los sacerdotes pues y Levitas recibieron el peso de la plata y del oro y de los vasos, para traerlo á Jerusalem á la casa de nuestro Dios.
31Y partimos del río de
32
33Al cuarto día fué luego
34Por cuenta y por peso todo: y se apuntó todo aquel peso en aquel tiempo.
1 Oración de Esdras á causa
2 de las uniones ilícitas.
35Los que habían venido de la cautividad,
36Y dieron los