1LUEGO que supo Mardochêo todo lo que se había hecho,
2Y vino hasta delante de la puerta del rey: porque no era lícito pasar adentro de la puerta del rey con vestido de saco.
3Y en cada provincia y lugar donde el mandamiento del rey y su decreto llegaba, tenían los Judíos grande luto, y
4Y vinieron las doncellas de Esther y sus
5Entonces Esther llamó á Atach, uno de los eunucos del rey, que él había hecho estar delante de ella, y mandólo á Mardochêo, con orden de saber qué era aquello, y por qué.
6Salió pues Atach á Mardochêo, á la plaza de la ciudad que estaba delante de la puerta del rey.
7Y Mardochêo le declaró todo lo que le había acontecido, y
8Dióle también
9Y vino Atach, y contó á Esther las palabra de Mardochêo.
10Entonces Esther dijo á Atach, y mandóle decir á Mardochêo:
11Todos los siervos del rey, y el pueblo de las provincias del rey saben, que cualquier hombre ó mujer que entra al rey
12Y dijeron á Mardochêo las palabras de Esther.
13Entonces dijo Mardochêo que respondiesen á Esther: No pienses en tu alma, que escaparás en la casa del rey más que todos los Judíos:
14Porque si absolutamente callares en este tiempo, respiro y libertación tendrán los Judíos de otra parte; mas tú y la casa de tu padre pereceréis. ¿Y quién sabe si para esta hora te han hecho llegar al reino?
15Y Esther dijo que respondiesen á Mardochêo:
16Ve, y junta á todos los Judíos que se hallan en Susán, y ayunad por mí, y no comáis ni bebáis
17Entonces se fué Mardochêo, é hizo conforme á todo lo que le mandó Esther.