1TAMBIÉN digo: Entre tanto que
2Mas está debajo de tutores y curadores hasta el tiempo señalado por el padre.
3Así también nosotros, cuando éramos niños,
4Mas
5
6Y por cuanto sois hijos, Dios envió el Espíritu de su Hijo en vuestros corazones, el cual clama: Abba, Padre.
7Así que ya no eres más siervo, sino hijo,
8Antes, en otro tiempo, no conociendo á Dios, servíais á los que
9Mas ahora, habiendo conocido á Dios, ó más bien, siendo conocidos de Dios, ¿cómo os volvéis de nuevo á
10Guardáis los días,
11Temo de vosotros,
12Hermanos, os ruego, sed como yo, porque yo soy como vosotros: ningún agravio me habéis hecho.
13Que vosotros sabéis que
14Y no desechasteis ni menospreciasteis mi tentación que estaba en mi carne: antes me recibisteis como á un ángel de Dios,
15¿Dónde está pues vuestra bienaventuranza? porque yo os doy testimonio que si se pudiera hacer, os hubierais sacado vuestros ojos para dármelos.
1 Alegoría de Sara y Agar.
2 La libertad cristiana.
16¿Heme pues hecho vuestro enemigo, diciéndoos la verdad?
17Tienen
18Bueno es ser celosos en bien siempre; y no solamente cuando estoy presente con vosotros.
19Hijitos míos,
20Querría cierto estar ahora con vosotros, y mudar mi voz; porque estoy perplejo en cuanto á vosotros.
21Decidme, los que queréis estar debajo de la ley, ¿no habéis oído la ley?
22Porque escrito está que Abraham tuvo dos hijos;
23Mas
24Las cuales cosas son dichas por alegoría: porque estas mujeres son los dos pactos; el uno ciertamente del monte Sinaí, el cual engendró
25Porque Agar ó Sinaí es un monte de
26Mas la
27Porque está escrito:
28Así que, hermanos, nosotros como Isaac somos
29Empero como entonces
30Mas ¿qué dice la Escritura?
31De manera, hermanos, que no somos hijos de la sierva, mas de la libre.