5No entrarán en mi reposo.
6Así que, pues que resta que algunos han de entrar en él, ⓦy aquellos á quienes primero fué anunciado no entraron por causa de desobediencia,
7Determina otra vez un cierto día, diciendo ⓧpor David: Hoy, después de tanto tiempo; como está dicho:
7ⓨSi oyereis su voz hoy, No endurezcáis vuestros corazones.
8Porque si ⓩJosué les hubiera dado el reposo, no hablaría después de otro día.
9Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios.
10Porque ⓐel que ha entrado en su reposo, también él ha reposado de sus obras, como Dios de las suyas.
11Procuremos pues de entrar en aquel reposo; que ⓑninguno caiga en semejante ejemplo de desobediencia.
12Porque ⓒla palabra de Dios es ⓓviva y eficaz, y más penetrante que toda espada de dos filos: y que alcanza hasta partir ⓔel alma, y aun el espíritu, y las coyunturas y tuétanos, y ⓕdiscierne los pensamientos y las intenciones del corazón.
13Y no hay cosa criada que no sea manifiesta en su presencia; antes todas las cosas están desnudas y abiertas á los ojos de aquel á quien tenemos que dar cuenta.
14Por tanto, teniendo ⓖun gran Pontífice, ⓗque penetró los cielos, Jesús el Hijo de Dios, ⓘretengamos nuestra ⓙprofesión.
15Porque ⓚno tenemos un Pontífice ⓛque no se pueda compadecer de nuestras flaquezas; mas ⓜtentado en todo según nuestra semejanza, ⓝpero sin pecado.
16ⓞLleguémonos pues confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia, y hallar gracia para el oportuno socorro.