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2Tú, llena de alborotos, ciudad turbulenta,
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4Por esto dije: Dejadme, lloraré amargamente; no os afanéis por consolarme de la destrucción de la hija de mi pueblo.
5Porque día es de alboroto,
6Y Elam tomó aljaba
7Y acaeció que tus hermosos valles fueron llenos de carros, y los de á caballo acamparon á la puerta.
8Y desnudó la cobertura de Judá; y miraste en aquel día hacia
9Y visteis las roturas
10Y contasteis las casas de Jerusalem, y derribasteis casas para fortificar el muro.
11E hicisteis foso
12Por tanto el Señor Jehová de los ejércitos
13Y he aquí gozo y alegría, matando vacas y degollando ovejas, comer carne y beber vino, diciendo:
14Esto fué revelado á mis oídos de parte de Jehová de los ejércitos: Que este pecado no os será perdonado hasta que muráis, dice el Señor Jehová de los ejércitos.
15Jehová de los ejércitos dice así: Ve, entra á este tesorero, á
16¿Qué tienes tú aquí, ó á quien tienes tú aquí, que labraste aquí sepulcro para ti, como el que en lugar alto labra su sepultura, ó el que esculpe para sí morada en una peña?
17He aquí que Jehová te trasportará en duro cautiverio, y de cierto te cubrirá el rostro.
1 Ruina de Tiro
2 y su restauración.
18Te echará á rodar con ímpetu, como á bola por tierra larga de términos: allá morirás, y allá estarán los carros de tu gloria, oh vergüenza de la casa de tu señor.
19Y arrojarte he de tu lugar, y de tu puesto te empujaré.
20Y será que, en aquel día, llamaré á mi siervo
21Y vestirélo de tus vestiduras, y le fortaleceré con tu talabarte, y entregaré en sus manos tu potestad; y será padre al morador de Jerusalem, y á la casa de Judá.
22Y pondré la llave de la casa de David
23E hincarélo como
24Y colgarán de él toda la honra de la casa de su padre, los hijos y los nietos, todos los vasos menores, desde los vasos de beber hasta todos los instrumentos de música.
25En aquel día, dice Jehová de los ejércitos,