1¡AY de
2He aquí Jehová tiene un fuerte y poderoso:
3Con los pies será hollada la corona de soberbia de los borrachos de Ephraim;
1 Reprensión contra la
2 impiedad de Israel y Judá.
4Y será la flor caduca de la hermosura de su gloria que está sobre la cabeza del valle fértil, como la fruta temprana, la primera del verano, la cual, en viéndola el que la mira, se la traga tan luego como la tiene á mano.
5En aquel día Jehová de los ejércitos será por corona de gloria y diadema de hermosura á las reliquias de su pueblo;
6Y por espíritu de juicio al que se sentare en juicio, y por fortaleza á los que harán tornar la batalla
7Mas también éstos
8Porque todas las mesas están llenas de vómito y suciedad, hasta no haber lugar limpio.
9¿A quién se enseñará ciencia,
10Porque mandamiento tras mandamiento, mandato sobre mandato, renglón tras renglón, línea sobre línea, un poquito allí, otro poquito allá:
11Porque
12A los cuales él dijo: Este es el reposo: dad reposo al cansado; y éste es el refrigerio: mas no quisieron oir.
13La palabra pues de Jehová les será mandamiento tras mandamiento, mandato sobre mandato, renglón tras renglón, línea sobre línea, un poquito allí, otro poquito allá; que vayan y caigan de espaldas, y sean quebrantados, y enlazados, y presos.
14Por tanto, varones
15Porque habéis dicho: Concierto tenemos hecho con la muerte, é hicimos acuerdo con la sepultura; cuando pasare el turbión del azote, no llegará á nosotros, pues que hemos puesto nuestra acogida en la mentira, y en la falsedad nos esconderemos:
16Por tanto, el Señor Jehová dice así:
17
18Y será anulado vuestro concierto con la muerte, y vuestro acuerdo con el sepulcro no será firme: cuando pasare el turbión del azote, seréis de él hollados.
19Luego que comenzare á pasar, él os arrebatará; porque de mañana de mañana pasará, de día y de noche; y será que el espanto solamente haga entender lo oído.
20Porque la cama es tan angosta que no basta, y la cubierta estrecha para recoger.
21Porque Jehová se levantará como en el monte
22Ahora pues, no os burléis, porque no se aprieten más vuestras ataduras: porque
23Estad atentos, y oid mi voz; estad atentos, y oid mi dicho.
24El que ara para sembrar, ¿arará todo el día;
25Después que hubiere igualado su superficie, ¿no derramará la neguilla, sembrará el comino, pondrá el trigo por su orden, y la cebada en su señal, y
26Porque su Dios le instruye, y le enseña á juicio;
27Que la neguilla no se trillará con trillo, ni sobre el comino rodará rueda de carreta; sino que con un palo se sacude la neguilla, y el comino con una vara.
1 Profecía del castigo
2 de Jerusalem.
28El pan se trilla; mas no siempre lo trillará, ni lo comprimirá con la rueda de su carreta, ni lo quebrantará con los dientes de su trillo.
29También esto salió de Jehová de los ejércitos,