1HUBO un hombre del
2El cual dijo á su madre: Los mil y cien siclos de plata que te fueron hurtados, por lo que tú maldecías oyéndolo yo, he aquí que yo tengo este dinero: yo lo había tomado. Entonces la madre dijo:
3Y luego que él hubo vuelto á su madre los mil y cien siclos de plata, su madre dijo: Yo he dedicado este dinero á Jehová de mi mano para ti, hijo mío,
1 Michâs establece en su casa
2 un ídolo y un sacerdote
4Mas volviendo él á su madre los dineros,
5Y tuvo este hombre Michâs casa de dioses, é hízose hacer
6
7Y había un joven de
8Este hombre se había partido de la ciudad de Beth-lehem de Judá, para ir á vivir donde hallase; y llegando al monte de Ephraim, vino á casa de Michâs, para de allí hacer su camino.
9Y Michâs le dijo: ¿De dónde vienes? Y el Levita le respondió: Soy de Beth-lehem de Judá, y voy á vivir donde hallare.
10Entonces Michâs le dijo:
11Acordó pues el Levita en morar con aquel hombre, y él lo tenía como á uno de sus hijos.
12Y Michâs
13Y Michâs dijo: Ahora sé que Jehová me hará bien, pues que el Levita es hecho mi sacerdote.