1COMO Jesús hubo dicho estas cosas,
2Y también Judas, el que le entregaba, sabía aquel lugar; porque muchas veces
3Judas pues
4Empero Jesús, sabiendo todas las cosas que habían de venir sobre él, salió delante, y díjoles: ¿A quién buscáis?
5Respondiéronle: A Jesús Nazareno. Díceles Jesús; Yo soy (Y estaba también con ellos Judas, el que le entregaba.)
6Y como les dijo, Yo soy, volvieron atrás, y cayeron en tierra.
7Volvióles, pues, á preguntar: ¿A quién buscáis? Y ellos dijeron: A Jesús Nazareno.
8Respondió Jesús: Os he dicho que yo soy: pues si á mi buscáis, dejad ir á éstos.
9Para que se cumpliese la palabra que había dicho:
10Entonces Simón Pedro, que tenía espada, sacóla, é hirió al siervo del pontífice, y le cortó la oreja derecha. Y el siervo se llamaba Malco.
11Jesús entonces dijo á Pedro: Mete tu espada en la vaina:
12Entonces la compañía y el tribuno, y los ministros de los Judíos, prendieron á Jesús y le ataron,
13Y
14Y era Caifás
15Y seguía á Jesús
16Mas Pedro
17Entonces la criada portera dijo á Pedro: ¿No eres tú también de los discípulos de este hombre? Dice él: No soy.
18Y estaban en pie los siervos y los ministros que habían allegado las ascuas; porque hacía frío, y calentábanse: y estaba también con ellos Pedro en pie, calentándose.
19
1 Jesús ante Caifás
2 y ante Pilato.
20Jesús le respondió: Yo manifiestamente he hablado al mundo: yo siempre he enseñado
21¿Qué me preguntas á mí? Pregunta á los que han oído, qué les haya yo hablado: he aquí, ésos saben lo que yo he dicho.
22Y como él hubo dicho esto, uno de los criados que estaba allí, dió una bofetada á Jesús, diciendo:
23Respondióle Jesús: Si he hablado mal, da testimonio del mal: y si bien, ¿por qué me hieres?
24Y Anás le había enviado atado á Caifás pontífice.
25Estaba pues Pedro en pie calentándose.
26Uno de los siervos del pontífice, pariente de aquél
27Y negó Pedro otra vez: y
28Y llevaron á Jesús de Caifás al pretorio: y era por la mañana:
29
30Respondieron y dijéronle: Si éste no fuera malhechor, no te le habríamos entregado.
31Díceles entonces Pilato: Tomadle vosotros, y juzgadle según vuestra ley. Y los Judíos le dijeron: A nosotros no es lícito matar á nadie:
32Para que se cumpliese
33Así que, Pilato volvió á entrar en el pretorio, y llamó á Jesús, y díjole: ¿Eres tú el Rey de los Judíos?
34Respondióle Jesús: ¿Dices tú esto de ti mismo, ó te lo han dicho otros de mí?
35Pilato respondió: ¿Soy yo Judío? Tu gente, y los pontífices, te han entregado á mí: ¿qué has hecho?
36Respondió Jesús:
37Díjole entonces Pilato: ¿Luego rey eres tu? Respondió Jesús:
38Dícele Pilato: ¿Qué cosa es verdad? Y como hubo dicho esto,
39Empero vosotros
40Entonces todos dieron voces otra vez, diciendo: No á éste, sino á Barrabás. Y Barrabás era ladrón.