1PASADAS estas cosas,
2Y seguíale grande multitud, porque veían sus señales que hacía en los enfermos.
3Y subió Jesús á
4Y estaba cerca la
5Y como alzó Jesús los ojos, y vió que había venido á él grande multitud, dice á
6Mas esto decía para probarle; porque él sabía lo que había de hacer.
7Respondióle Felipe: Doscientos denarios de pan no les bastarán, para que cada uno de ellos tome un poco.
8Dícele uno de sus discípulos,
9Un muchacho está aquí que tiene cinco panes de cebada y dos pececillos; ¿mas qué es esto entre tantos?
10Entonces Jesús dijo: Haced recostar la gente. Y había mucha hierba en aquel lugar: y recostáronse como número de cinco mil varones.
11Y tomó Jesús aquellos panes, y
12Y como fueron saciados, dijo á sus discípulos: Recoged los pedazos que han quedado, porque no se pierda nada.
13Cogieron pues, é hinchieron doce cestas de pedazos de los cinco panes de cebada, que sobraron á los que habían comido.
14Aquellos hombres entonces, como vieron la señal que Jesús había hecho, decían: Este verdaderamente es
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16Y como se hizo tarde, descendieron sus discípulos á la mar;
17Y entrando en un barco, venían de la otra parte de la mar hacia
1 Jesús anda sobre la mar.
2 Jesús, pan de vida.
18Y levantábase la mar con un gran viento que soplaba.
19Y como hubieron navegado como
20Mas él les dijo: Yo soy; no tengáis miedo.
21Ellos entonces gustaron recibirle en el barco: y luego el barco llegó á la tierra donde iban.
22El día siguiente, la gente que estaba de
23Y que otras navecillas habían arribado de Tiberias junto al lugar donde habían comido el pan después de haber el Señor dado gracias;
24Como vió pues la gente que Jesús no estaba allí, ni sus discípulos, entraron ellos en las navecillas, y vinieron á Capernaum buscando á Jesús.
25Y hallándole de la otra parte de la mar, dijéronle: Rabbí, ¿cuándo llegaste acá?
26Respondióles Jesús, y dijo; De cierto, de cierto os digo, que me buscáis, no porque habéis visto las señales, sino porque comisteis el pan y os hartasteis.
27Trabajad no por la comida que perece, mas por la comida
28Y dijéronle: ¿Qué haremos para que obremos las obras de Dios?
29Respondió Jesús, y díjoles: Esta es la obra de Dios, que creáis en el que él ha enviado.
30Dijéronle entonces:
31Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito:
32Y Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: No os dió Moisés pan del cielo; mas mi Padre os da el verdadero pan del cielo.
33Porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al mundo.
34Y dijéronle:
35Y Jesús les dijo: Yo soy
36Mas os he dicho, que aunque me habéis visto, no creéis.
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38Porque
39Y esta es la voluntad del que me envió, del Padre:
40Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquel que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna: y yo le resucitaré en el día postrero.
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42Y decían: ¿No es éste Jesús,
43Y Jesús respondió, y díjoles: No murmuréis entre vosotros.
44Ninguno puede venir á mí, si el Padre que me envió no le
45Escrito está en los profetas:
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47De cierto, de cierto os digo:
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49Vuestros padres comieron el maná en el desierto, y son muertos.
50Este es el pan que desciende del cielo, para que el que de él comiere, no muera.
1 Murmuraciones de los Judíos.
2 “Señor, ¿á quién iremos?”
51Yo soy el pan vivo
52Entonces los Judíos contendían entre sí, diciendo: ¿Cómo puede éste darnos su carne á comer?
53Y Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo:
54El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna: y yo le resucitaré en el día postrero.
55Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida.
56El que come mi carne y bebe mi sangre,
57Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por mí.
58Este es el pan que descendió del cielo:
59Estas cosas dijo en la sinagoga, enseñando en
60Y muchos de sus discípulos oyéndo lo, dijeron: Dura es esta palabra: ¿quién la puede oir?
61Y sabiendo Jesús
62¿Pues qué, si viereis al Hijo del hombre que
63El espíritu es el que da vida; la carne nada aprovecha: las palabras que yo os he hablado, son espíritu y son vida.
64Mas hay algunos de vosotros que no creen. Porque
65Y dijo: Por eso os he dicho
66Desde esto, muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con él.
67Dijo entonces Jesús á los doce: ¿Queréis vosotros iros también?
68Y respondióle
69Y nosotros creemos y conocemos que tú eres el Cristo,
70Jesús le respondió: ¿No he
71Y hablaba de Judas Iscariote,