1Y MIRANDO,
2Y vió también una viuda pobrecilla, que echaba allí
3Y dijo: De verdad os digo, que esta pobre viuda echó más que todos:
4Porque todos estos, de lo que les sobra echaron para las ofrendas de Dios; mas ésta de su pobreza echó todo el sustento que tenía.
5Y
6Estas cosas que veis, días vendrán
7Y le preguntaron, diciendo: Maestro, ¿cuándo será esto? ¿y qué señal habrá cuando estas cosas hayan de comenzar á ser hechas?
8El entonces dijo: Mirad, no seáis engañados;
9Empero cuando oyereis guerras y sediciones, no os espantéis; porque es necesario que estas cosas acontezcan primero: mas no
10Entonces les dijo: Se levantará gente contra gente, y reino contra reino;
11Y habrá grandes terremotos, y en varios lugares hambres y pestilencias; y habrá espantos y grandes señales del cielo.
1 El sermón profético.
2 El deber de la vigilancia.
12Mas antes de todas estas cosas
13Y
14Poned pues
15Porque yo os daré
16Mas seréis entregados aun de vuestros padres, y hermanos, y parientes, y amigos; y matarán á algunos de vosotros.
17Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre.
18Mas
19En vuestra
20Y cuando viereis á Jerusalem
21Entonces los que estuvieren en Judea, huyan á los montes; y los que en medio de ella, váyanse;
22Porque estos son días de venganza:
23Mas ¡ay de las preñadas, y de las que crían en aquellos días! porque habrá apuro grande sobre la tierra é ira en este pueblo.
24Y caerán á filo de espada, y serán llevados cautivos á todas las naciones: y Jerusalem
25Entonces habrá señales en el sol, y en la luna, y en las estrellas; y en la tierra angustia de gentes por la confusión del sonido de la mar y de las ondas:
26Secándose los hombres á causa del temor y expectación de las cosas que sobrevendrán á la redondez de la tierra: porque las virtudes de los cielos serán conmovidas.
27Y entonces verán al Hijo del hombre, que vendrá en una nube con potestad y majestad grande.
28Y cuando estas cosas comenzaren á hacerse, mirad, y levantad vuestras cabezas, porque vuestra redención está cerca.
29Y díjoles una parábola: Mirad la higuera y todos los árboles:
30Cuando ya brotan, viéndolo, de vosotros mismos entendéis que el verano está ya cerca.
31Así también vosotros, cuando viereis hacerse estas cosas, entended que está cerca el reino de Dios.
32De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo sea hecho.
33El cielo y la tierra pasarán; mas mis palabras no pasarán.
34Y mirad por vosotros, que vuestros corazones no sean cargados de glotonería y embriaguez, y de los cuidados de esta vida, y
35Porque como un lazo vendrá sobre todos los que habitan sobre la faz de toda la tierra.
36Velad
37Y
38Y todo el pueblo venía á él por la mañana, para oirle en el templo.