San Lucas 22:1-71 RVR09 - Bible AI

1Y ESTABA cerca el día ⓟde la fiesta de los ázimos, que se llama la Pascua.

2Y los príncipes de los sacerdotes y los escribas buscaban cómo le matarían; mas tenían miedo del pueblo.

3Y ⓠentró ⓡSatanás en Judas, por sobrenombre Iscariote, el cual era uno del número de los doce;

4Y fué, y habló con los príncipes de los sacerdotes, y con los ⓢmagistrados, de cómo se lo entregaría.

1 La última pascua.

2 Grandeza en el servicio.

5Los cuales se holgaron, y concertaron de darle dinero.

6Y prometió, y buscaba oportunidad para entregarle á ellos ⓣsin bulla.

7ⓤY vino el día de los ázimos, en el cual era necesario matar la pascua.

8Y envió á Pedro y á Juan, diciendo: Id, aparejadnos la pascua para que comamos.

9Y ellos le dijeron: ¿Dónde quieres que aparejemos?

10Y él les dijo: He aquí cuando entrareis en la ciudad, os encontrará un hombre que lleva un cántaro de agua: seguidle hasta la casa donde entrare,

11Y decid al padre de la familia de la casa: El Maestro te dice: ¿Dónde está el aposento donde tengo de comer la pascua con mis discípulos?

12Entonces él os mostrará un gran cenáculo aderezado; aparejad allí.

13Fueron pues, y hallaron como les había dicho; y aparejaron la pascua.

14Y como fué hora, ⓥsentóse á la mesa, y con él los apóstoles.

15Y les dijo: En gran manera he deseado comer con vosotros esta pascua antes que padezca;

16Porque os digo que no comeré más de ella, ⓦhasta que se cumpla ⓧen el reino de Dios.

17Y tomando el vaso, habiendo dado gracias, dijo: Tomad esto, y partidlo entre vosotros;

18Porque ⓨos digo, que no beberé más del fruto de la vid, hasta que el reino de Dios venga.

19Y tomando el pan, ⓩhabiendo dado gracias, partió, y les dió, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado: haced esto en memoria de mí.

20Asimismo también el vaso, después que hubo cenado, diciendo: Este vaso es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama.

21Con todo eso, ⓐhe aquí la mano del que me entrega, conmigo en la mesa.

22Y á la verdad el Hijo del hombre va, según lo que está determinado; empero ¡ay de aquél hombre por el cual es entregado!

23Ellos entonces comenzaron á preguntar entre sí, cuál de ellos sería el que había de hacer esto.

24Y hubo entre ellos ⓑuna contienda, quién de ellos parecía ser el mayor.

25Entonces él les dijo: ⓒLos reyes de las gentes se enseñorean de ellas; y los que sobre ellas tienen potestad, son llamados bienhechores:

26Mas vosotros, no así: ⓓantes el que es mayor entre vosotros, sea como el más mozo; y el que es príncipe, como ⓔel que sirve.

27Porque, ¿cuál es mayor, el que se sienta á la mesa, ó el que sirve? ¿No es el que se sienta á la mesa? Y yo soy entre vosotros como el que sirve.

28Empero vosotros sois los que habéis permanecido conmigo ⓕen mis tentaciones:

29Yo pues os ordeno ⓖun reino, como mi Padre me lo ordenó á mí,

30ⓗPara que comáis y bebáis en mi mesa en mi reino, ⓘy os sentéis sobre tronos juzgando á las doce tribus de Israel.

31Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí ⓙSatanás os ha pedido para zarandaros como á trigo;

32Mas ⓚyo he rogado por ti que tu fe no falte: y tú, una vez ⓛvuelto, ⓜconfirma á tus hermanos.

33Y él le dijo: Señor, pronto estoy á ir contigo aun á cárcel y ⓝa muerte.

34Y él dijo: ⓞPedro, te digo que el gallo no cantará hoy antes que tú niegues tres veces que me conoces.

35Y á ellos dijo: ⓟCuando os envié sin ⓠbolsa, y sin alforja, y sin zapatos, ¿os faltó algo? Y ellos dijeron: Nada.

36Y les dijo: Pues ahora, el que tiene bolsa, tómela, y también la alforja, y el que no tiene, venda su capa y compre espada.

37Porque os digo, que es necesario que se cumpla todavía en mí aquello que está escrito: ⓡY con los malos fué contado: porque lo que está escrito de mí, ⓢcumplimiento tiene.

38Entonces ellos dijeron: Señor, he aquí dos espadas. Y él les dijo: Basta.

1 Prendimiento de Jesús.

2 Negación de Pedro.

39Y saliendo, ⓣse fué, como solía, al monte de las Olivas; y sus discípulos también le siguieron.

40Y como llegó á aquel lugar, ⓤles dijo: Orad que no entréis en tentación.

41Y él se apartó de ellos como un tiro de piedra; y puesto de rodillas oró,

42Diciendo: Padre, si quieres, pasa este vaso de mí; empero no se haga mi voluntad, sino la tuya.

43Y le apareció un ángel del cielo confortándole.

44Y estando en agonía, ⓥoraba más intensamente: y fué su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra.

45Y como se levantó de la oración, y vino á sus discípulos, hallólos durmiendo de tristeza;

46Y les dijo: ¿Por qué dormís? Levantaos, y ⓦorad que no entréis en tentación.

47Estando él aún hablando, ⓧhe aquí una turba; y el que se llamaba Judas, uno de los doce, iba delante de ellos; y llegóse á Jesús para besarlo.

48Entonces Jesús le dijo: Judas, ¿con beso entregas al Hijo del hombre?

49Y viendo los que estaban con él lo que había de ser, le dijeron: Señor, ¿heriremos ⓨa cuchillo?

50Y uno de ellos hirió á un siervo del príncipe de los sacerdotes, y le quitó la oreja derecha.

51Entonces respondiendo Jesús, dijo: Dejad hasta aquí. Y ⓩtocando su oreja, le sanó.

52Y Jesús dijo á los que habían venido á él, los príncipes de los sacerdotes, y los ⓐmagistrados del templo, y los ancianos: ¿Como á ladrón habéis salido con espadas y con palos?

53Habiendo estado con vosotros cada día en el templo, no extendisteis las manos contra mí; mas ésta es ⓑvuestra hora, y ⓒla potestad de las tinieblas.

54Y prendiéndole ⓓtrajéronle, y metiéronle en casa del príncipe de los sacerdotes. ⓔY Pedro le seguía de lejos.

55ⓕY habiendo encendido fuego en medio de ⓖla sala, y sentándose todos alrededor, se sentó también Pedro entre ellos.

56Y como una criada le vió que estaba sentado al fuego, fijóse en él, y dijo: Y éste con él estaba.

57Entonces él lo negó, diciendo: Mujer, no le conozco.

58Y un poco después, viéndole otro, dijo: Y tú de ellos eras. Y Pedro dijo: Hombre, no soy.

59Y como una hora pasada otro afirmaba, diciendo: Verdaderamente también éste estaba con él, porque es Galileo.

60Y Pedro dijo: Hombre, no sé qué dices. Y luego, estando él aún hablando, el gallo cantó.

61Entonces, vuelto el Señor, miró á Pedro: y Pedro se acordó de la palabra del Señor como le había dicho: ⓗAntes que el gallo cante, me negarás tres veces.

62Y saliendo fuera Pedro, lloró amargamente.

63ⓘY los hombres que tenían á Jesús, se burlaban de él hiriéndole;

64Y cubriéndole, herían su rostro, y preguntábanle, diciendo: Profetiza quién es el que te hirió.

65Y decían otras muchas cosas injuriándole.

66Y cuando fué de día, se juntaron los ancianos del pueblo, y los príncipes de los sacerdotes, y los escribas, y le trajeron á su concilio,

67Diciendo: ¿Eres tú el Cristo? dínos lo. Y les dijo: Si os lo dijere, no creeréis;

68Y también si os preguntare, no me responderéis, ni me soltaréis:

69Mas ⓙdespués de ahora el Hijo del hombre se asentará á la diestra de la potencia de Dios.

70Y dijeron todos: ¿Luego tú eres ⓚHijo de Dios? Y él les dijo: Vosotros decís ⓛque yo soy.

71Entonces ellos dijeron: ¿Qué más testimonio deseamos? porque nosotros lo hemos oído de su boca.

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