1PRINCIPIO del evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios.
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4Bautizaba Juan en el desierto,
5Y salía á él toda la provincia de Judea, y los de Jerusalem; y eran todos bautizados por él en el río de Jordán, confesando sus pecados.
6Y Juan andaba vestido de pelos de camello, y con un cinto de cuero alrededor de sus lomos; y comía langostas y miel silvestre.
7Y predicaba, diciendo: Viene tras mí el que es más poderoso que yo, al cual no soy digno de desatar encorvado la correa de sus zapatos.
8Yo á la verdad os he bautizado con agua; mas él os bautizará con Espíritu Santo.
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10Y luego, subiendo del agua, vió abrirse los cielos, y al Espíritu como paloma, que descendía sobre él.
11Y hubo una voz de los cielos que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tomo contentamiento.
12Y luego el Espíritu
13Y estuvo allí en el desierto cuarenta días, y era tentado de Satanás; y estaba con las fieras; y los ángeles le servían.
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15Y diciendo:
16Y
17Y les dijo Jesús: Venid en pos de mí, y haré que seáis pescadores de hombres.
18Y luego, dejadas sus redes, le siguieron.
19Y pasando de allí un poco más adelante, vió á Jacobo, hijo de Zebedeo, y á Juan su hermano, también ellos en el navío, que aderezaban las redes.
20Y luego los llamó: y dejando á su padre Zebedeo en el barco con los jornaleros, fueron en pos de él.
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22Y se admiraban de
23Y había en la sinagoga de ellos un hombre con espíritu inmundo, el cual dió voces,
24Diciendo: ¡Ah!
25Y Jesús le riñó, diciendo: Enmudece, y sal de él.
26Y el espíritu inmundo,
27Y todos se maravillaron, de tal manera que inquirían entre sí, diciendo: ¿Qué es esto? ¿Qué nueva doctrina es ésta, que con potestad aun á los espíritus inmundos manda, y le obedecen?
1 Curación del leproso.
2 El paralítico de Capernaum.
28Y vino luego su fama por toda la provincia alrededor de Galilea.
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30Y la suegra de Simón estaba acostada con calentura; y le hablaron luego de ella.
31Entonces llegando él, la tomó de su mano y la levantó; y luego la dejó la calentura, y les servía.
32Y cuando fué la tarde,
33Y toda la ciudad se juntó á la puerta.
34Y
35Y
36Y le siguió Simón, y los que estaban con él;
37Y hallándole, le dicen: Todos te buscan.
38Y les dice: Vamos á los lugares vecinos, para que predique también allí;
39Y predicaba
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41Y Jesús, teniendo misericordia de él, extendió su mano, y le tocó, y le dice: Quiero, sé limpio.
42Y así que hubo él hablado, la lepra se fué luego de aquél, y fué limpio.
43Entonces le apercibió, y despidióle luego,
44Y le dice: Mira, no digas á nadie nada; sino ve, muéstrate al sacerdote, y ofrece por tu limpieza lo que Moisés mandó, para testimonio á ellos.
45Mas él salido,