1EN aquel tiempo
2Y dijo á sus criados: Este es Juan el Bautista: él ha resucitado de los muertos, y por eso virtudes obran en él.
3Porque Herodes
4Porque Juan le decía: No te es lícito tenerla.
5Y quería matarle, mas
6Mas celebrándose el día del nacimiento de Herodes, la hija de Herodías danzó en medio, y agradó á Herodes.
7Y prometió él con juramento de darle todo lo que pidiese.
8Y ella, instruída primero de su madre, dijo: Dame aquí en un plato la cabeza de Juan el Bautista.
9Entonces el rey se entristeció; mas por el juramento, y por los que estaban juntamente á la mesa, mandó que se le diese.
10Y enviando, degolló á Juan en la cárcel.
11Y fué traída su cabeza en un plato, y dada á la muchacha; y ella la presentó á su madre.
12Entonces llegaron sus discípulos, y tomaron el cuerpo, y lo enterraron; y fueron, y dieron las nuevas á Jesús.
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14Y saliendo Jesús, vió un gran gentío, y
15Y cuando
16Y Jesús les dijo: No tienen necesidad de irse: dadles vosotros de comer.
17Y ellos dijeron: No tenemos aquí sino cinco panes y dos peces.
18Y él les dijo: Traédmelos acá.
19Y mandando á las gentes recostarse sobre la hierba, tomando los cinco panes y los dos peces,
1 Jesús anda sobre la mar.
2 Sobre la tradición.
20Y comieron todos, y se hartaron; y alzaron lo que sobró de los pedazos, doce
21Y los que comieron fueron como cinco mil hombres, sin las mujeres y los niños.
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23Y despedidas las gentes, subió
24Y ya el barco estaba en medio de la mar, atormentado de las ondas; porque el viento era contrario.
25Mas á la cuarta vela de la noche, Jesús fué á ellos andando sobre la mar.
26Y los discípulos, viéndole andar sobre la mar, se turbaron, diciendo: Fantasma es. Y dieron voces de miedo.
27Mas luego Jesús les habló, diciendo: Confiad, yo soy;
28Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si tú eres, manda que yo vaya á ti sobre las aguas.
29Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro del barco, andaba sobre las aguas para ir á Jesús.
30Mas viendo el viento fuerte, tuvo miedo; y comenzándose á hundir, dió voces, diciendo: Señor, sálvame.
31Y luego Jesús, extendiendo la mano, trabó de él, y le dice: Oh hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?
32Y como ellos entraron en el barco, sosegóse el viento.
33Entonces los que estaban en el barco, vinieron y le adoraron, diciendo: Verdaderamente
34Y llegando á la otra parte, vinieron á la tierra de
35Y como le conocieron los hombres de aquel lugar, enviaron por toda aquella tierra alrededor, y trajeron á él todos los enfermos;
36Y le rogaban que solamente tocasen el borde de su manto; y