1Y
2Y respondiendo él, les dijo: ¿Veis todo esto? de cierto os digo, que no
3Y sentándose él en el monte de las Olivas, se llegaron á él los discípulos aparte, diciendo: Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del mundo?
4Y respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe.
5Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y á muchos engañarán.
6Y oiréis guerras, y rumores de guerras: mirad
7Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestilencias, y hambres, y terremotos por los lugares.
8Y todas estas cosas, principio de dolores.
9Entonces os entregarán
10Y muchos entonces serán
11Y
12Y por haberse multiplicado la maldad, la caridad de muchos se resfriará.
13Mas
14Y
15Por tanto, cuando viereis la abominación del asolamiento, que fué dicha por
16Entonces los que están en Judea, huyan á los montes;
1 La grande tribulación.
2 La venida de Cristo.
17
18Y el que en el campo, no vuelva atrás á tomar sus vestidos.
19Mas ¡ay de las preñadas, y de las que crían en aquellos días!
20Orad, pues, que vuestra huída no sea en invierno ni en sábado;
21Porque habrá entonces grande aflicción, cual no fué desde el principio del mundo hasta ahora, ni será.
22Y si aquellos días no fuesen acortados, ninguna carne sería salva; mas por causa de
23Entonces,
24Porque se levantarán falsos Cristos, y
25He aquí os lo he dicho antes.
26Así que, si os dijeren: He aquí en el desierto está; no salgáis: He aquí en las cámaras; no creáis.
27Porque
28Porque
29Y luego después de la aflicción de aquellos días,
30Y entonces
31Y
32De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama se enternece, y las hojas brotan, sabéis que el verano está cerca.
33Así también vosotros, cuando viereis todas estas cosas, sabed que está cercano, á las puertas.
34De cierto os digo, que
35
36Empero del día y hora
37
38Porque como en los días
39Y no conocieron hasta que vino el diluvio y llevó á todos, así será también la venida del Hijo del hombre.
40Entonces estarán dos en el campo; el uno será tomado, y el otro será dejado:
41Dos mujeres moliendo á un molinillo; la una será tomada, y la otra será dejada.
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43
44Por tanto, también vosotros estad apercibidos; porque el Hijo del hombre ha de venir á la hora que no pensáis.
45¿Quién pues
46Bienaventurado aquel siervo, al cual, cuando su señor viniere, le hallare haciendo así.
47De cierto os digo, que
48Y si aquel siervo malo dijere en su corazón Mi señor se tarda en venir:
49Y comenzare á herir á sus consiervos, y aun á comer y á beber con los borrachos;
1 Las diez vírgenes.
2 Parábola de los talentos.
50Vendrá el señor de aquel siervo en el día que no espera, y á la hora que no sabe,
51Y le cortará por medio, y pondrá su parte