1Y ACONTECIÓ
2Cuando fué enviado á la casa de Dios, Saraser, con Regem-melech y sus hombres, á implorar el favor de Jehová,
3Y á hablar á
4Fué pues á mí palabra de Jehová de los ejércitos, diciendo:
5Habla á todo el pueblo del país, y á los sacerdotes, diciendo: Cuando ayunasteis
6Y cuando coméis y bebéis, ¿no coméis y bebéis para vosotros?
7¿No son estas las palabras que publicó Jehová por mano de los profetas primeros, cuando Jerusalem estaba habitada y quieta, y sus ciudades en sus alrededores, y
8Y fué palabra de Jehová á Zacarías, diciendo:
9Así habló Jehová de los ejércitos, diciendo:
10No agraviéis á la viuda,
11Empero no quisieron escuchar, antes dieron hombro rebelado, y
12Y pusieron su corazón como diamante, para no oir la ley ni las palabras que Jehová de los ejércitos enviaba por su espíritu, por mano de los profetas primeros: fué, por tanto, hecho grande castigo por Jehová de los ejércitos.
13Y aconteció que como él clamó, y no escucharon, así ellos clamaron, y yo no escuché, dice Jehová de los ejércitos;
14Antes los esparcí con torbellino por todas las gentes que ellos no conocían, y la tierra fué desolada tras de ellos,